Entrevistas

Ximena Abogabir – Nina Muñoz / Santiago, Chile 2025

Santiago, Chile · febrero 2025

Entrevistada
Ximena Abogabir, Nina Muñoz
Duración
16:18

Tejer el Manantial de la Vida: Sabiduría Intergeneracional, Semillas de Cambio y el Cuidado de Nuestra Propia Fuente

Muchas veces nos enseñan a entender la naturaleza como algo separado de nosotros: un recurso que explotar, un paisaje que mirar o un problema que resolver. Sin embargo, en esta hermosa conversación intergeneracional, nuestras invitadas nos recuerdan una verdad que deberíamos llevar grabada en el alma: nosotros y la naturaleza somos exactamente lo mismo. Cuidar de la tierra no es un acto de caridad hacia el exterior; es, en su forma más pura, cuidarnos a nosotros mismos.
Conversamos con Ximena Abogabir y Nina Muñoz, madre e hija, dos mujeres que desde la acción social, la ecología y el encuentro entre generaciones nos invitan a sacudirnos el pesimismo cómodo, a sembrar semillas con paciencia y a recordar que, para poder sostener a otros y sanar el territorio, primero debemos aprender a cuidar nuestro propio manantial interior.

1. La herencia de Olmué: Aprender a observar lo invisible

La conexión con la tierra no se aprende en un libro de texto; se hereda a través del asombro compartido. Ximena recuerda a su propio padre, un agricultor que llevaba a los niños del barrio a subir cerros y los detenía a mitad de camino solo para decirles: «Miren, escuchen».
Años más tarde, Ximena repitió este hermoso ritual con sus hijos y sobrinos durante los veranos en Olmué. Les proponía desafíos que hoy recuerdan entre risas, como salir a buscar, identificar y fotografiar las distintas hojas, insectos e incluso las heces de los animales en el camino para saber si por allí había pasado un conejo, un zorro o un pájaro. Este «juego de observación» no solo agudizó su curiosidad científica, sino que sembró en ellos la certeza de que cada criatura, por pequeña que sea, deja una huella en el tejido de la vida.

2. Romper el «micromundo» y elegir el optimismo como resistencia

Frente a las múltiples crisis acumuladas que enfrentamos hoy —migratorias, tecnológicas, climáticas y sociales—, Ximena y Nina nos advierten sobre el peligro de la desconexión. Es tentador encerrarse en un «micromundo» personal, cerrar las puertas y pensar que si no miramos hacia afuera, el problema desaparecerá. Es la clásica metáfora de las ranas en la olla de agua que empieza a calentarse: si nos quedamos quietas ante la incomodidad, terminaremos por colapsar.
Para combatir este letargo, nos invitan a elegir el optimismo activo y constructivo. El pesimismo y el cinismo son cómodos porque nos eximen de actuar; en cambio, el optimismo es una decisión valiente de resistencia. Es la convicción de que, aunque el panorama sea difícil, tenemos un montón de soluciones a la mano y cada una de nuestras acciones colectivas cuenta.

3. Travesía 100: El rol de los mayores y el puente entre generaciones

Como cofundadora de Travesía 100, un emprendimiento social que promueve el valor y la vitalidad de las personas mayores, Ximena destaca el papel fundamental que tiene la tercera edad en este tejido. Las personas mayores son quienes tienen la memoria viva de cómo eran los territorios antes de la degradación ecológica; ellos recuerdan los ríos caudalosos que hoy son hilos de arena.
Esa constatación del «antes y el después» no debe conducir a la queja, sino a la movilización. Ximena nos invita a asumir una responsabilidad ética con las nuevas generaciones. No es justo dejarles una carga ambiental y económica tan pesada. Por eso, el encuentro intergeneracional es vital: la sabiduría de la experiencia debe unirse a la energía del presente para sanar la tierra de manera conjunta.

4. El secreto de Lola Hoffmann y la pasión sin resistencia

¿Cómo sostener un activismo y un trabajo por la sustentabilidad a lo largo de las décadas sin agotarse en el intento? Ximena comparte un precioso secreto que le enseñó la gran terapeuta Lola Hoffmann cuando le preguntó cómo saber si iba por el camino correcto:
«Si logras alinear tu educación con tu trabajo, no te vas a cansar, porque no pones resistencia interna. Y si vas por buen camino y empiezan a aparecer las coincidencias, es porque el universo así lo necesita. Si no aparecen, era solo tu ego».
Aprender a fluir con el trabajo no como una carga pesada, sino con una pasión que despierta alegría todos los días, es la clave para ser verdaderas «sembradoras de semillas» que florecerán años después, tal como la propia vida de Ximena lo demuestra a través del legado activo de sus hijos.

5. El manantial interior: Perderle la vergüenza al autocuidado

Hacia el final del encuentro, surge una metáfora de sanación bellísima y urgente, especialmente para las mujeres, quienes históricamente cargamos con el rol de cuidar a todos los demás y solemos sentir culpa si nos ponemos en primer lugar: el manantial.
Cuando tienes un manantial de agua pura en tu territorio, no puedes simplemente extraer agua de él de forma infinita sin hacerle mantención. Tienes que cuidar sus paredes y su curso para que el agua siga emergiendo con fuerza; de lo contrario, el agua buscará otro rumbo o la fuente terminará por secarse. Cuidarse a una misma es el primer paso indispensable para poder cuidar a otros y al planeta. Debemos perderle el miedo y la vergüenza al autocuidado; descansar, parar y hacernos mantención no es egoísmo, es asegurar que nuestro manantial siga dando vida.
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